Se acerca el próximo 22 de julio un año desde que me sometí a una gastroectomía. He bajado de peso bastante, de los 150 kilos ahora peso 102. ¿Estoy contenta por eso? Sí. ¿Lo hubiera podido lograr sólo con dieta y ejercicio? No. Pero... ¿estoy contenta con mi desición? No lo sé. Han habido cambios por los cuales yo no estaba preparada, cambios en donde más me duele. Cambio que me frustran. Cambios que me hacen sentir derrotada más que sentirme victoriosa. Antes de que siquiera pensara en operarme, tenía ataques de miedo donde me rehusaba a comer por temor a morirme. Otra vez estoy rehusándome a comer, porque cualquier cosa que como, me sienta mal. Me siento quebrada, derrotada. Como si no quisiera luchar más. Mañana que es el dia del padre, no sé qué haré. Tengo mucho miedo, no quiero arruinar su día sintiéndome mal por algo que coma.
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sábado, 18 de junio de 2016
Se acerca un año~
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domingo, 10 de abril de 2016
Fuera con lo viejo, venga con lo nuevo.
Han habido algunos cambios en mi vida, mayormente malos. Como no he escrito en mucho tiempo, sólo mencionaré lo más relevante. Del 19 al 26 de marzo, salí de vacaciones a Guadalajara (¡Cupe sin problemas en los asientos el avión!). Antes de este vieja, me detectaron cáculos biliares, Mi doctor me dijo que no era algo muy urgente aún asíque me podía ir de viaje tranquilamente, pero mi nutrióloga me dio una dieta muy específica. Para hacer las cosas más cortas, prácticamente me quitó todo: grasas (me dolió que me quitara el aguacate y el queso), cosas fritas o empanizadas (cosas que realmente no como mucho), frutas con semillas, tomate, cítricos y carne roja. Vaya vacaciones, ¿no? Se me quedó muy grabado que mis amigas comieron en un restaurante birria, tortas ahogadas (me moría por probar una yo también) y yo con un triste consomé de pollo. Para acabarla de amolar, al parecer soy de esas personas que no pueden hacer del dos fuera de casa, y por no obrar en una semana, me dieron unas hemorroides horribles, al punto de que tuve que hacer una cita con un especialista en mis vacaciones. Sin embargo, antes decidí comer el chingomadral de concentraros de ciruela y tomarme unas Nixon. Resultó más o menos, pero nomás llegué a casa y todo regesó a la normalidad. En el avión te botan todos los malos, así que las tres horas de viaje de mi ciudad a Guadalajara me empezaba a doler mucho el costado, al punto de sudar frío. Estoy haciendo planes para volverme a operar, pero como no tengo ni un peso en donde caerme muerta (eso me pasa por irme a Guadalajara, supongo) tengo que juntar primero. Tengo entendido que las personas que han pasado por una gastroectomía son más propensas a sufrir de cálculios biliares, supongo que eso es algo que se le olvidó a mi doctor decirme.
He batallado un poco con esta nueva dieta, porque a donde vaya, fuera de casa, hay carne roja, o cosas fritas, o pescado. Recuerdo haber dicho antes que yo era muy especialita para la comida, así que no como carne roja o blanca tan fácilmente cuand voy a un restaurante. En fin hago lo que puedo. Pan, modero las grasas, el limón no lo evité, eso sí... lo único de lo que realmente me cuidé fue de la carne roja.
Consegí un contador de calorías, cosa que me ayuda mucho. Cuando te das cuenta que, ¡UNA REBANADA DE PIZZA DEL COSTO TIENE SEISIENTAS VEINTE MLADITAS CALORÍAS! en serio te dan ganas de no comerte esa rebanada. Lástima que las conté después de comerlas de haber sabido no aceptaba esa rebanada. Ok, fueron dos. Pero ya qué, aprendí la lección. No más pizza del Costco. También te das cuenta de que un mazapán, un delicioso y dulce mazapán es más traicionero que la puta madre y tiene las mismas calorías que una comida completa. A veces, cuando recuerdo contar las calorías antes de comérmelas, sí me ayuda a recapacitar y a comerme o la mitad o nada. También encontré un pedómetro para el celular que, wow, maravilla, puede sincronizarse con el contador de calorías y automáticamente se añaden para decirte cuántas calorías te quedan al día. Dejaré los links en la sección de al lado, por si a alguien le interesa. Abas son para el celular, pero el contador de calorías también puede ser consultado vía web.
Una de las cosas que me han estado pasando últimamente me han impulsado a hacer cambios donde tengo que deshacerme de lo viejo para hacer lugar a lo nuevo o para darme cuenta de las cosas que me faltan. Por ejempl, hoy tiré zapatos viejos, pantalones que ya me quedan muy grandes, blusas enormes, ropa que sencillamente ya no es para mí. (Lo relaciono con los kilos que he acumulado en mi vida, y como quiero bajar de peso, el eliminar las cosas de mi vida que ya cumplieron su función es un reflejo de eliminar los kilos de más de mi cuerpo). Lo curioso es que, hoy sacando toda esa ropa de mi clóset, me encontré con el vestido de graduación de mi primera carrera, por ahí del 2005. ¡Me sorprendió saber que me queda grande! O sea, estoy pesando menos/más delgada que cuando estaba en e 2005. Eso sí que me sorprendió.
Ya quedan tres meses para cumpir un año de operación. Qué rápido va el tiempo, ¿no es así? Cuano cumpla un año, subiré una foto de un antes y después. No haré una hasta julio, quiero sorprenderme, para bien o para mal, junto con ustedes. También tengo otras cosas que quiero eliminar, pero es difícil cuando tienes arraigada la creencia de "aún puede servir en el futuro" o "tiene valor sentimental". Pero ya me sobrepondré a ello, como me sobrepuse a tirar mucha ropa que ya no me quedaba.
He batallado un poco con esta nueva dieta, porque a donde vaya, fuera de casa, hay carne roja, o cosas fritas, o pescado. Recuerdo haber dicho antes que yo era muy especialita para la comida, así que no como carne roja o blanca tan fácilmente cuand voy a un restaurante. En fin hago lo que puedo. Pan, modero las grasas, el limón no lo evité, eso sí... lo único de lo que realmente me cuidé fue de la carne roja.
Consegí un contador de calorías, cosa que me ayuda mucho. Cuando te das cuenta que, ¡UNA REBANADA DE PIZZA DEL COSTO TIENE SEISIENTAS VEINTE MLADITAS CALORÍAS! en serio te dan ganas de no comerte esa rebanada. Lástima que las conté después de comerlas de haber sabido no aceptaba esa rebanada. Ok, fueron dos. Pero ya qué, aprendí la lección. No más pizza del Costco. También te das cuenta de que un mazapán, un delicioso y dulce mazapán es más traicionero que la puta madre y tiene las mismas calorías que una comida completa. A veces, cuando recuerdo contar las calorías antes de comérmelas, sí me ayuda a recapacitar y a comerme o la mitad o nada. También encontré un pedómetro para el celular que, wow, maravilla, puede sincronizarse con el contador de calorías y automáticamente se añaden para decirte cuántas calorías te quedan al día. Dejaré los links en la sección de al lado, por si a alguien le interesa. Abas son para el celular, pero el contador de calorías también puede ser consultado vía web.
Una de las cosas que me han estado pasando últimamente me han impulsado a hacer cambios donde tengo que deshacerme de lo viejo para hacer lugar a lo nuevo o para darme cuenta de las cosas que me faltan. Por ejempl, hoy tiré zapatos viejos, pantalones que ya me quedan muy grandes, blusas enormes, ropa que sencillamente ya no es para mí. (Lo relaciono con los kilos que he acumulado en mi vida, y como quiero bajar de peso, el eliminar las cosas de mi vida que ya cumplieron su función es un reflejo de eliminar los kilos de más de mi cuerpo). Lo curioso es que, hoy sacando toda esa ropa de mi clóset, me encontré con el vestido de graduación de mi primera carrera, por ahí del 2005. ¡Me sorprendió saber que me queda grande! O sea, estoy pesando menos/más delgada que cuando estaba en e 2005. Eso sí que me sorprendió.
Ya quedan tres meses para cumpir un año de operación. Qué rápido va el tiempo, ¿no es así? Cuano cumpla un año, subiré una foto de un antes y después. No haré una hasta julio, quiero sorprenderme, para bien o para mal, junto con ustedes. También tengo otras cosas que quiero eliminar, pero es difícil cuando tienes arraigada la creencia de "aún puede servir en el futuro" o "tiene valor sentimental". Pero ya me sobrepondré a ello, como me sobrepuse a tirar mucha ropa que ya no me quedaba.
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domingo, 14 de febrero de 2016
Pérdida de control...
Últimamente me he sentido un poco mal. Tengo una cierta preocupación en mi trabajo, y una desición que tomé me está trayendo una consecuencia financiera para la cual no estoy del todo preparada pero al menos no me dejará en la ruina, o eso espero. Tengo algunos detallitos emocionales con algunas personas que me están haciendo ruido. Aparte, estoy enferma con gripe y las indisposiciones naturales características de mi género.
Estoy notando cómo esto se refleja en mi estado físico y mi dieta. He notado que este mes, que es lo que más o menos ha estado durando este periodo de malestar mental he estado descontrolada en mi dieta. He regresado a malos hábitos alimenticios que ya tenía controlados, y he obviado mi dieta casi completamente. A pesar de las restricciones físicas de ingesta de comida, no puedo decir que he estado haciendo bien las cosas. Me siento mareada, ma.
Me siento mal. Estresada. Abrumada. Cansada. Enferma. Miro a mi alrededor y mi habitación es un desmadre. La aspiradora no sirve y los pelos de mi gata que suele dormir conmigo se han amontonado en el tapete. No me he molestado en ordenar los zapatos y los tengo regados por la habitación. El bote de basura delata las papitas que me he estado comiendo. Aretesy collares sobre el tocador y no en su lugar. Agh, me duele la cabeza. Y no me puedo quitar esta gripe de encima. ¡Oh! Y para colmo, siento que este mes voy a subir de peso y olvidé la cita con el doctor y la nutrióloga, y tuve que reagendar.
Siempre he creído en eso de que tu entorno se refleja en tu conducta y en tu salud, pero, ahora que lo siento de peso, como que lo veo con otros ojos. La pereza y la apatía son lesbianas y las madres de todos los males.
Iré a bañarme, quizá porque aquello me relajará, según yo, pero siento la cabeza tan pesada (de hecho la tengo ladeada porque siento que no puedo ver bien), los ojos cansados e hinchados, siento congestión en el pecho, flemas atoradas y la nariz escurriéndoseme. La panza dura y llena. No me qiero parar. Solía comer así antes de operarme, hasta sentirme mal y yo lo llamaba "comer bien". Qué feo, no quiero volver a hacerlo.
¿Pueden notar, como yo, que todo este post también es un desastre, como mi habitación, mi dieta, este mes en general y hasta mi vida?
Saludos.
Descripción gráfica de mi dieta este mes.
Estoy notando cómo esto se refleja en mi estado físico y mi dieta. He notado que este mes, que es lo que más o menos ha estado durando este periodo de malestar mental he estado descontrolada en mi dieta. He regresado a malos hábitos alimenticios que ya tenía controlados, y he obviado mi dieta casi completamente. A pesar de las restricciones físicas de ingesta de comida, no puedo decir que he estado haciendo bien las cosas. Me siento mareada, ma.
Me siento mal. Estresada. Abrumada. Cansada. Enferma. Miro a mi alrededor y mi habitación es un desmadre. La aspiradora no sirve y los pelos de mi gata que suele dormir conmigo se han amontonado en el tapete. No me he molestado en ordenar los zapatos y los tengo regados por la habitación. El bote de basura delata las papitas que me he estado comiendo. Aretesy collares sobre el tocador y no en su lugar. Agh, me duele la cabeza. Y no me puedo quitar esta gripe de encima. ¡Oh! Y para colmo, siento que este mes voy a subir de peso y olvidé la cita con el doctor y la nutrióloga, y tuve que reagendar.
Siempre he creído en eso de que tu entorno se refleja en tu conducta y en tu salud, pero, ahora que lo siento de peso, como que lo veo con otros ojos. La pereza y la apatía son lesbianas y las madres de todos los males.
Iré a bañarme, quizá porque aquello me relajará, según yo, pero siento la cabeza tan pesada (de hecho la tengo ladeada porque siento que no puedo ver bien), los ojos cansados e hinchados, siento congestión en el pecho, flemas atoradas y la nariz escurriéndoseme. La panza dura y llena. No me qiero parar. Solía comer así antes de operarme, hasta sentirme mal y yo lo llamaba "comer bien". Qué feo, no quiero volver a hacerlo.
¿Pueden notar, como yo, que todo este post también es un desastre, como mi habitación, mi dieta, este mes en general y hasta mi vida?
Saludos.
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